El orden de los factores altera la crisis

El gran problema de España, según políticos (tanto de dentro como de fuera de España), CEOE, agencias de calificación, etc., está en la deuda soberana, que supone el 66% del PIB nacional, y como tal es prioridad absoluta.

Sin embargo, y que parece no tan importante, la deuda privada es aún más elevada (superior al 170% del PIB), deuda básicamente de familias y PYMEs. Deuda que se ha ido inflando poco a poco por una disminución paulatina de las rentas individuales reales mientras seguía siendo necesario no dejar de pagar los compromisos contraídos (unas veces por pretender vivir por encima de las posibilidades personales por parte posiblemente más de los ricos que de los pobres, otras simplemente por pretender sobrevivir); por la necesidad de PYMEs y autónomos de seguir a flote a la vez que las ventas descienden pero las obligaciones permanecen, y mientras la administración pública que no se hace cargo de sus obligaciones de pago; etc.

A pesar de todo, como decía, la prioridad se centra en la deuda soberana, y no en la privada ni el desempleo descomunal que, según ya advierte el nuevo Gobierno a punto de tomar posesión, en 2012 no va a disminuir.

Las consecuencias de no anteponer la deuda privada serán un aumento de impagos, desahucios, negocios que se cierran, y en general pérdida de una posible recuperación individual y, por lo tanto, colectiva. O, un incremento de la deuda privada para hacer frente al devengo de los pagos correspondientes. Pero esto no va a suceder ya que no se conceden préstamos a particulares, lo que además provocaría un mayor endeudamiento y así sucesivamente (lo cual a la vez le conviene a la banca ya que así tiene a los ciudadanos asfixiados y asustados por las posibles pérdidas por impagos, luego a su merced), por lo que la deuda que aumentará será la pública debido a unos ingresos menores de la masa de la población (disminución en la recaudación por IVA por menos compras, por Impuesto de Sociedades por menores ingresos de PYMEs, por IRPF por no disminuir el desempleo…)

Con lo cual, en mi opinión, y en la de bastante gente, la solución está en la reducción del desempleo como primera medida, pero una reducción real y digna, que permita a la gente seguir haciendo frente a sus obligaciones, a pesar de que tengamos, porque no nos quedará otra, que vivir al día, y poder consumir, gastar y regenerar la economía. Es obvio que hasta que familias y PYMEs no realicen su actividad normal y con regularidad, la tercera pata de la sociedad, la administración pública, es que debe realizar los gastos, inversiones, etc, para generar esa necesaria disminución del desempleo.

¿Posibles empleo que ofrecer? Prácticamente cualquiera vale, mientras suponga una aportación a la comunidad, desde jardinería a investigación o infraestructuras, etc. Como ya hizo Franklin D. Roosevelt en EEUU en la crisis de los años 30, y que permita que familias compren cuatro barras de pan a la semana en lugar de tres. Y además, si yo no le pago a Juan, ni Juan le paga a Pepe, ni Pepe ni Juan ni yo podemos seguir llevando una vida normal si no una en forma de espiral de impagos. De todos modos, para eso están las cabezas pensantes con sus altos sueldos.

¿Y de dónde sacar el dinero para ello? De apretarnos el cinturón TODOS, porque dinero hay (sobre todo si es para especular y malgastar), y habría que empezar, nuevamente, de arriba hacia abajo. Rajoy ya ha advertido que 2012 va a ser un año duro y que tendrán que tomar medidas dolorosas. Pues a ver si al menos nos duelen igual a TODOS (aunque la posibilidad de que así sea, tristemente, no es muy esperanzadora, cayendo el peso casi con total seguridad ….donde, por desgracia, viene siendo habitual).