Momento histórico.

Hace unas semanas estuve en un seminario/ponencia de Fernando López Castellano, Profesor Dpto. Economía Aplicada de la Universidad de Granada, y organizado por Economistas sin Fronteras Andalucía, en el que mencionaba la frase que da nombre a este post, y la verdad me quedó grabada, más que nada, porque creo que tiene ‘más razón que un santo’.

En dicha charla/ponencia, magistral por cierto como comentaban por facebook, dio un repaso por la Teoría del Bienestar de Keynes, y cómo a partir de los años 70 y 80 todo ese bienestar logrado se empezó a “desmoronar”. Toda esta tendencia keynesiana perdió el interés entre los círculos de empresarios y políticos.

O nos centramos de una vez en las personas, o, primero, más tardaremos en salir de ésta y, segundo, seguirán “apareciendo” este tipo de crisis que desde años nos enseñan en las universidades que son simplemente ciclos. No son ciclos, son bucles, y hasta que no se implanten soluciones reales no saldremos de ese bucle. Y creo, como bien decía Fernando López Castellano, estamos en un momento histórico, y hay que aprovecharlo. De las generaciones que estamos cogiendo posiciones y las que vienen por detrás, cada vez más concienciadas, depende que de esta salgamos para mejor, o para peor.

Bueno ahí lo dejo. Algo cortito después de tanto tiempo ya sin asomar por aquí. But I’ll be back soon.

El orden de los factores altera la crisis

El gran problema de España, según políticos (tanto de dentro como de fuera de España), CEOE, agencias de calificación, etc., está en la deuda soberana, que supone el 66% del PIB nacional, y como tal es prioridad absoluta.

Sin embargo, y que parece no tan importante, la deuda privada es aún más elevada (superior al 170% del PIB), deuda básicamente de familias y PYMEs. Deuda que se ha ido inflando poco a poco por una disminución paulatina de las rentas individuales reales mientras seguía siendo necesario no dejar de pagar los compromisos contraídos (unas veces por pretender vivir por encima de las posibilidades personales por parte posiblemente más de los ricos que de los pobres, otras simplemente por pretender sobrevivir); por la necesidad de PYMEs y autónomos de seguir a flote a la vez que las ventas descienden pero las obligaciones permanecen, y mientras la administración pública que no se hace cargo de sus obligaciones de pago; etc.

A pesar de todo, como decía, la prioridad se centra en la deuda soberana, y no en la privada ni el desempleo descomunal que, según ya advierte el nuevo Gobierno a punto de tomar posesión, en 2012 no va a disminuir.

Las consecuencias de no anteponer la deuda privada serán un aumento de impagos, desahucios, negocios que se cierran, y en general pérdida de una posible recuperación individual y, por lo tanto, colectiva. O, un incremento de la deuda privada para hacer frente al devengo de los pagos correspondientes. Pero esto no va a suceder ya que no se conceden préstamos a particulares, lo que además provocaría un mayor endeudamiento y así sucesivamente (lo cual a la vez le conviene a la banca ya que así tiene a los ciudadanos asfixiados y asustados por las posibles pérdidas por impagos, luego a su merced), por lo que la deuda que aumentará será la pública debido a unos ingresos menores de la masa de la población (disminución en la recaudación por IVA por menos compras, por Impuesto de Sociedades por menores ingresos de PYMEs, por IRPF por no disminuir el desempleo…)

Con lo cual, en mi opinión, y en la de bastante gente, la solución está en la reducción del desempleo como primera medida, pero una reducción real y digna, que permita a la gente seguir haciendo frente a sus obligaciones, a pesar de que tengamos, porque no nos quedará otra, que vivir al día, y poder consumir, gastar y regenerar la economía. Es obvio que hasta que familias y PYMEs no realicen su actividad normal y con regularidad, la tercera pata de la sociedad, la administración pública, es que debe realizar los gastos, inversiones, etc, para generar esa necesaria disminución del desempleo.

¿Posibles empleo que ofrecer? Prácticamente cualquiera vale, mientras suponga una aportación a la comunidad, desde jardinería a investigación o infraestructuras, etc. Como ya hizo Franklin D. Roosevelt en EEUU en la crisis de los años 30, y que permita que familias compren cuatro barras de pan a la semana en lugar de tres. Y además, si yo no le pago a Juan, ni Juan le paga a Pepe, ni Pepe ni Juan ni yo podemos seguir llevando una vida normal si no una en forma de espiral de impagos. De todos modos, para eso están las cabezas pensantes con sus altos sueldos.

¿Y de dónde sacar el dinero para ello? De apretarnos el cinturón TODOS, porque dinero hay (sobre todo si es para especular y malgastar), y habría que empezar, nuevamente, de arriba hacia abajo. Rajoy ya ha advertido que 2012 va a ser un año duro y que tendrán que tomar medidas dolorosas. Pues a ver si al menos nos duelen igual a TODOS (aunque la posibilidad de que así sea, tristemente, no es muy esperanzadora, cayendo el peso casi con total seguridad ….donde, por desgracia, viene siendo habitual).

Donde dije digo, digo Diego …o adiós …o ciao

Como dije, decisión la de Papandreou arriesgada, y valiente.. Valiente fué el hecho, pero no el ejecutor. Al final, como al principio, “Merkozy” y la UE tuvieron más poder que todo un pueblo, y fueron ellos los que decidieron. De ilusiones se vive, y con eso jugaron.

Además, hoy Berlusconi dimite (Ciao Berlusconi!!), por la presión de Europa, los mercados, y, posiblemente en última instancia, del pueblo italiano. Al final, sea como sea y pase lo que pase, las medidas europeas, esas ‘medidas de austeridad’ tan normales en nuestras vidas últimamente, se llevarán acabo.

Y como colofón final, en una semana se celebran elecciones generales en España. Elecciones donde la gente está cansada de que la izquierda se comporte como la derecha, y donde la derecha calla a la espera de que le toque la presidencia al Gobierno español como el que está en el bingo a falta de un número. Y entre todo ese juego político, estamos los ciudadanos, que por culpa de algunos, no nos sentimos cómodos de creer en ninguno. ¿Solución? Involucrarse, informarse.. porque el 20N no va a cambiar el mundo, ni el que tome el poder nos va a poner el plato de comida en la mesa, hay que poner cada uno y una de nuestra parte (como ya dije, de arriba a, si hace falta, abajo), desde los pequeños detalles de la vida, en casa, en el supermercado.. con el prójimo. Porque vivimos en comunidad, y solo entre todos saldremos adelante y, aún más importante, evolucionaremos, tanto en lo individual como en lo colectivo.

Buenas noches.

El problema de… Grecia (por poner nombre)

Grecia va a someter a referendum y que el pueblo decida si aceptan o no la quita del 50% de la deuda por parte de Europa, que claro, así visto lo de ‘quita’, parece el perdón y como consecuencia la panacea a todos los males, pero lo que se está haciendo verdaderamente es ‘pan para hoy y hambre para mañana’, ahogando a los contribuyentes (y ya no solo a los griegos, ya que todos los paises están afectados tanto por el problema como por la solución a buscar) por décadas.

También hay que decir que siempre es muy fácil mirar y evaluar desde fuera lo mal que lo hacen los demás, y en todo este lio todos tenemos nuestra culpa. Nos hemos dejado llevar y guiar por quien no debíamos… con lo que deberemos ser conscientes de que vamos a tener que arrimar el hombro todos (obviamente empezando por la parte alta de la pirámide, por esos que cobran cientos de miles de euros de dinero público que habría que ver si la labor que desempeñan es merecedora de esos sueldos, y ni que decir tiene de aquellos que ‘trincan’ dinero que no les corresponde que lo devuelvan y a la cárcel. Y cuando se sanee la parte alta, si acaso, llegar a la parte baja). Ahora que, lo que también creo que está claro, es que también hay gente responsable y encargada de controlar, vigilar y evitar que estas cosas no pasen y aun así, han pasado, con lo que, igual que los contribuyentes correremos con nuestra parte de culpa, que ellos acarreen con la suya también, no!?

Total, la decisión de realizar referendum a mi modo de ver, aunque arriesgada, es acertada, y valiente; pero, ¿por qué ahora? ¿demasiado tarde tal vez?